Alfombra roja para Saida

La candidata herida en la gala volvió a Tenerife. Tras un primer agasajo en el antiguo jet foil, visitó a su comparsa, con alfombra, pasillo y batucada.

Saida Prieto volvió a Tenerife tras dos meses de su traslado el jueves 7 de abril por las quemaduras de segundo y tercer grado que sufrió en la gala de la reina del Carnaval. Finalizado el tratamiento en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, donde habría recibido el alta a comienzos de la semana pasada y no ayer como se informó, antes de continuar hoy con curas en el Hospital Universitario de Canarias (HUC), la candidata recibió ayer una importante dosis de alegría.
Saida voló de Sevilla a Tenerife con sus padres en el vuelo de las 13:45 horas de la compañía Vueling. Sobre las dos y media de la tarde, dos coches los recogían en la pista del aeropuerto Tenerife Norte-Los Rodeos, uno oficial y otro, el personal del propio alcalde de Santa Cruz. Este último, conducido por un policía, recogió a Saida, que fue en la plaza de copiloto y abandonaron el recinto –para evitar las cámaras– por la salida de mercancías hacia la antigua estación del jet foil, en Santa Cruz de Tenerife. Allí le rindió un agasajo su comparsa Los Cariocas, componentes que la saludaron sin que se bajara del coche. Un momento de emoción, aunque no el único de la tarde de ayer. Desde la antigua estación del jet foil, Saida y sus acompañantes acudieron a tomar respiro al restaurante La Playita antes de visitar el local de su comparsa, en Valleseco. Sobre las tres y media de la tarde, Cariocas, enfundada en sus disfraces, armó su batucada para que Saida entrara sobre una alfombra roja y con paseíllo al local donde ha dejado tantas horas de ensayo. En el interior, su hija y su abuela. El reencuentro de la madre con la hija se produjo en un lugar íntimo, alejado de las miradas de sus compañeros de baile, para volver al local y compartir casi dos horas de convivencia, con vídeo incluido que mostró a Saida la solidaridad de miles de personas con ella durante su ausencia. En un momento, se hizo el silencio. Saida, con pantalón, camisa y suéter, y con voz tenue, agradeció tanto apoyo. “Durante estos dos meses lo he pasado muy mal, pero eso ya es pasado”, dijo para volver a agradecer el cariño. Ya sobre las cinco de la tarde Saida regresó a su casa, después de dos meses, para volver a empezar a vivir.

Hgonar

Acerca de Humberto Gonar

Murguero frustrado, buitre leonado, lengua trapo... son algunos de los epítetos con los que los colectivos críticos han definido a quien desde 1990 lleva vinculado oficialmente con el mundo de la información de Carnaval, a través de las páginas del periódico EL DÍA. Él se define como un murguero disfrazado de ajuntaletras.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes utilizar estas etiquetas y atributos HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong> 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.