Trapaseros, unos máquinas

Los de Juanka López marcan la diferencia del concurso del Norte, con una calidad propia de la final de murgas de Santa Cruz.

Trapaseros marcó la diferencia en el concurso de murgas, unas máquinas de hacer espectáculo. En la fase agradaron Apresuradas, sin descartar a Virgueritos, veteranos pero con ánimos renovados. Discreto estreno de Criticonas e impulso de calidad para Ni Pa Tanto, que busca mejorar.


1.- Apresuradas (La Orotava, 1994).- Las chicas de Alba Hernández arrancaron la segunda fase con el nivel en el que lo habían dejado la noche anterior Irónicos. Gran sorpresa. Calidad musical, vocalización exquisita y un repertorio amable.

Su primer tema, «De pateo», propuso un recorrido por Canarias con algunas perlas, como la crítica a que se cobre por visitar parajes naturales, con un canto a Canarias elegante. Otro toque de calidad, la mención al desahucio de la abuela de Fuerventura. Musicalmente empezaron geniales para perder fuelle, pero nunca calidad, aunque temblara el final.

En su segundo, «La costurera», tema bien armado con una madre que tiene que sacar adelante a su familia. Denuncian que no se valora el trabajo, o que solo cobran 15 euros por encargo. Se vienen arriba para hablar de economía sumergida o de que CC no tiene «talla» política. Cuando lo habían «bordado», desentonó el remate de subir a grupos desaparecidos del Carnaval, cuando ya el tema era de boutique. Méritos sobrados de final. Envidia de muchas de Santa Cruz.


2.- Virgueritos (La Orotava, 1975).- Gran trabajo el desarrollado por Lolo Tavío, que se ha sabido rodear de las letras de Félix Padilla para dar a respetarse con la «Ni Fú-Ni Fá del Norte» y vivir su época de oro. Su presencia en la final no sería un disparate, máxime cuando hay siete.

Su primer tema, «La banca», una letra cercana sobre todo lo que ofrece un banco, hasta una vajilla, para abrir una cuenta corriente y pedir una hipoteca que terminarán de pagar los nietos. En la recta final tiemblan las voces, pero suple el mensaje, pues se revelan contra la estafa y los engaños de las preferentes. Notable mejoría.

No fue un espejismo la evolución de la murga que dirige Juan Acosta. Se pusieron nostálgicos en una canción que podría ser dirigida al director de la gala infantil de Santa Cruz, para que sepa lo que fue la década de los años ochenta. Enumeran desde Chanquete a Pajares y Esteso, para entrar a advertir del «daño» que ha hecho el teléfono móvil, con el que te tienen controlado, o el whatsapp, por el que hasta se cortan relaciones.


3.- Trapaseros (Los Realejos, 1991).- Con Juanka López, pusieron los dientes largos solo con su pasacalle. ¡Qué pena que no estuvieran este año en Santa Cruz! Son sinónimo de espectáculo. Fuerza, garra… Una banda sonora.

Su primer tema, «La Trapafarmacia», venía tocado por falta de originalidad, ya que era la cuarta vez que se había visto el tema este año en el Carnaval; la tercera en el Norte. Claro que hay categorías: botiquín, farmacia… Ellos fueron Cofarte, para desgranar, con una selección musical que suena en su repertorio, desde la váscula que rompió Gonar al «Hemoal» para el alcalde de Los Realejos, o pastillas para Clavijo por los dolores de cabeza heredados de los muertos que le dejó Rivero, para seguir con un viajito a cada uno de los concejales de la comarca. Para abrir boca. Luego se fajaron con los visitadores médicos, y lamentaron que hay quien va a la farmacia con quince y solo puede sacar cuatro gracias al copago. Ejecución brutal, aunque en los agudos peligró la dicción.

Trapaformers 2016

El segundo, una obra de arte. «Los Trapaformers», en el que juegan a transformar situaciones porque ellos pueden, e ironizan con Podemos. Transforman a los políticos, a la sanidad… suben dos peldaños de emotividad para decir que las murgas son las máquinas de este Carnaval, y más arriba, cuando le tocan los «circuitos» a su afición; y bajan a la crítica con la referencia a la Inspección de Trabajo, por la calidad del empleo, y que los tratan como si fueran robots. Ellos anoche fueron unos máquinas en el concurso. Espectáculo, originalidad, fuerza, solo la dicción a veces en contra. Al no lucir su disfraz para 2016 se supone que no aspiran a ser puntuados en Presentación.


4.- Criticonas (Los Realejos, 2013).- Se estrenaron anoche en la segunda fase, aunque por sus voces, por momentos, demostraron solvencia. Con temas amables, eligen unos hilos conductores que o son complejos o no les sacan punta. Dirigidas por Raquel Mosegue, dejaron buen sabor de boca.

El primero, «Las modas», mezcló de todo. Desde la moda de tener ahora Facebook a la moda de los contratos de tres meses, que la infanta y Rodrigo Rato están de moda, o las modas del maratón. Hasta ahí la calidad musical estuvo a salvo; desde la parte de su solista, se perdieron cuando hablaron de las listas de espera o que el mundo está loco. Pueden ponerse de moda algún día.

Su segundo, «Las muñecas», parecía ser la conciencia de las muñecas que están en una juguetería e iban cantando lo que pensaban según iban pasando los clientes y querían comprarlas. Intentan humor cuando hablan de la claustrofobia que les produce estar dentro de la caja. La versión «china» de «Toy Story». Mejores voces, cuando las cuadraban, que letras.


5.- Ni Pa Tanto (Icod de los Vinos, 1976).- Con Richard López al frente, han tardado 40 años para encontrar el camino de una murga cercana, con calidad musical, por momentos, y con dos enfoques originales en sus canciones, por más que a veces según desgranaban asuntos se hacían eternos.

Buenas voces, cuando no perdieron el tono, y apuntalaron la dicción. Arrancaron con el hilo conductor del «Monopoly» para meter en la partida a empresarios, políticos y banqueros. Pareció incrustada la referencia del tren o el taxi, para mejorar cuando dicen que las calles están mal construidas. Mejoró al final, en un tema con altos y bajos, pero muchísimo mejor que el año pasado.

Siguieron con «Los 10 mangomientos», los mandamientos que hay que cumplir para ser político, como amar el dinero sobre todas las cosas y fomentar la media jornada. Toque de popularidad con «¡Que viva España!» y el reproche a la ley mordaza. Hicieron méritos para poder pelear por el pase.

Hgonar

Acerca de Humberto Gonar

Murguero frustrado, buitre leonado, lengua trapo... son algunos de los epítetos con los que los colectivos críticos han definido a quien desde 1990 lleva vinculado oficialmente con el mundo de la información de Carnaval, a través de las páginas del periódico EL DÍA. Él se define como un murguero disfrazado de ajuntaletras.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes utilizar estas etiquetas y atributos HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong> 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.