Enrique Camacho: «Al final de la gala espero que la gente se haya olvidado de sus problemas»

Enrique Camacho (Santa Cruz de Tenerife, 1983) afronta su cuarta gala como director, con un claro objetivo: que la gente se olvide de sus problemas durante el espectáculo. Murguero antes que responsable artístico, adelanta que el espectáculo de esta noche pondrá en valor el trabajo que se cocina antes de los concursos: un tributo a la familia del Carnaval.

Afronta su cuarta gala adulta. Según la filosofía de su mentor, Jaime Azpilicueta, toca gala de esplendor después de toma de contacto, apuesta por el estilo…
Cada año toca hacer el mejor espectáculo posible. Estamos contentos con los ensayos y la colaboración de diseñadores, candidatas y grupos, pero es el público quien tiene que dictar sentencia.
¿Una gala es una obertura, desfile entre grupos y apoteosis o es algo más?
Hace unos años quise apostar por un formato más cercano, que contaba una historia. Este año repetimos un formato más de gala. Depende del proyecto que te plantees. También la temática condiciona mucho.
¿La gala de hoy es su ideal?
Se acerca, pero todavía no.
O sea, no es una gala con la que cierre su ciclo.
Para referirse a ciclos hay que hablar de un proyecto artístico a largo plazo, no de un proyecto que va año a año. Esta es una gala que cierra el proyecto del Carnaval 2019. En la medida que se ha podido, he tratado de desarrollar un proyecto artístico de trabajo con la gente del Carnaval que nos da pie a desarrollar unas actuaciones que antes no se podían desarrollar. Pero no es un cierre de ciclo.
Pero el motivo encorseta.
Sí, mucho.
¿El alto número de candidatas de quién es mérito: de la recuperación económica, de los diseñadores, del espectáculo?
Soy muy idealista. El mérito lo tiene el propio Carnaval. Hemos pasado unos años económicos muy duros que afectó a la participación de candidatas. El trabajo de los diseñadores de 2018, que tuvimos unos trajes a un nivel de reina, ha contribuido a la motivación en crear candidatas, en estar en el escenario con los trajes.
¿La alta participación de candidatas hipoteca el éxito del espectáculo?
Sí, la condiciona un poco, pero no necesariamente. Pero esta gala es para elegir a la reina y cuantas más candidatas, mejor. Con diecinueve estamos en un límite que nos permite controlar aún el ritmo del espectáculo, pero no deja de ser el desfile la mitad del tiempo de la gala. No porque aburra el desfile, sino porque está desequilibrado el espectáculo y el desfile.
¿Sería partidario de hacer una fase previa de candidatas?
En Estados Unidos se habla con todos los agentes del sector, no solo del espectáculo, y se hace una lectura de guion. Sobre eso se llega a un consenso de lo que debe ser el espectáculo; eso no quiere decir que lo condicione. A lo mejor una solución es una fase previa, o tal vez que la gala dure cinco horas y haya más candidatas… Tenemos que sentarnos todos y entre todos tener unas mesas de trabajo de las que salgan ideas y se trace el camino hacia dónde tiene que girar la gala.
¿Cómo se ha resuelto el aforo?
El equipo técnico de Fiestas y Carnaval ha hecho un magnífico trabajo y no se ha resentido el aforo. Se han ampliado los camerinos sin tocar el patio de butacas.
¿Se mantiene el pulso entre escenario y fantasías?
Hace unos años cambiamos el diseño de iluminación durante el desfile para realzar el traje por encima de todo. ¿Qué sería lo ideal? Que desapareciera el decorado; todo distrae cuando entra algo; pasó con las comparsa, más cuando tienen colorido. Desde que yo llegué plantee eliminar la luz blanca de los desfiles de las candidatas; creo que se ha conseguido. Es una fórmula distinta que ha logrado realzar los desfiles y separarlo de la realidad escenográfica.
¿Hay un tiempo de paz entre diseñadores y director de la gala?
Sí, de hecho el lunes tuvimos el primer ensayo con trajes y muy bien. Hay un altísimo nivel.
Suena a tópico.
Para nada. Hay un altísimo nivel.
¿Van a estar mejor los trajes de reina que la gala?
Siempre están mejor los trajes de reinas que el espectáculo. Para eso está hecho el espectáculo, es la noche en la que se elige la reina entre las candidatas. Creamos un espectáculo con los grupos para arropar la coronación de la reina. Quien piense que estamos tratando de eclipsar los desfiles está muy equivocado. Estamos para arropar y realzar ese día.
¿Cuándo comenzó a preparar la gala?
En abril.
¿Qué ha sido lo más difícil?
Lo más difícil ha sido poder contar lo que queríamos: todo lo que se esconde detrás del escenario, de calle, de noche, preparación…
Pero es el Carnaval de las Profundidades marinas.
Y ese es el entorno desde el que vamos a contar nuestra historia. El Carnaval sale por la unión de toda la ciudad en torno a la fiesta. ¿Qué más difícil que estar en las profundidades marinas, con todo el océano encima, unirse y sacar el Carnaval adelante? Eso es lo que va a escenificar la gala. Contamos la historia de superación para sacar el Carnaval cada año.
¿El principal obstáculo que se ha encontrado?
Siempre hay muchos obstáculos a la par que hay muchas manos amigas que están ahí para ayudar a levantar. Prefiero hablar de esas manos que de obstáculos; prefiero hablar de la colaboración de los grupos. Prefiero quedarme con que los grupos quieren volver a la gala. Veo mucha ilusión.
¿Ha hablado con Juan Carlos Armas, director de gala que vuelve a presentar candidata?
Sí, la noche del lunes. Juan Carlos es muy colaborador. Estoy muy contento de que vuelva. Viene con un traje muy potente. Va a ser un buen regreso.
¿Qué espera que diga la gente cuando acabe la gala?
Espero que el jurado atine y elija a una buena reina y, sobretodo, que la gente se lo haya pasado bien y se haya olvidado de sus problemas durante la gala. Un espectáculo no deja de ser un saco de sensaciones; qué mejor que vivirlas todas en un espacio condensado de tiempo.
¿Va a haber más intensidad en la obertura que en el cierre?
Hay mucha intensidad durante toda la gala de la reina.
¿El resultado de Enrique Camacho es por suerte o trabajo?
El resultado es fruto de contar con un equipo humano y profesional que trabaja mucho, que me soporta, al trabajo de los grupos. En un espectáculo de tres horas hay meses y meses, y noches en vela, y mucho trabajo detrás. Por supuesto hay algo de suerte, porque en un directo algo no puede funcionar como se ensayó.
¿Dirige la gala por dinero?
Lo haces porque quieres la fiesta. A mi equipo y a mí nos toca hacer la parte más profesional, pero realmente nuestro trabajo es más de guía y de orden; todo el equipo artístico somos carnavaleros, unos militaron en una comparsa, otros en una murguita, otros hacían guiones de gala mientras veían las retransmisiones de la gala… Cobramos porque vivimos de esto.

Hgonar

Acerca de Humberto Gonar

Murguero frustrado, buitre leonado, lengua trapo... son algunos de los epítetos con los que los colectivos críticos han definido a quien desde 1990 lleva vinculado oficialmente con el mundo de la información de Carnaval, a través de las páginas del periódico EL DÍA. Él se define como un murguero disfrazado de ajuntaletras.

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