Fundador y exdirector de Trapaseros: “No soy un tirano, sino un soñador al que se le fue hasta el tiempo”

Si tuviera que elegir un epitafio, Domi González (Los Realejos, 1968), director y fundador de Trapaseros, lo tiene claro: Fuerza y honor. Rompe su silencio sin ánimo de entrar en polémicas, después del concurso de murgas del Norte en el que la murga que fundó en 1991 fue descalificada por superar por casi dos segundos los 30 minutos de su actuación.

En una entrevista publicada días después en este periódico, el presidente de Trapaseros, Ragüel Chávez, declaró que “tenían el enemigo en casa” y la murga, la misma que había fundado Domi, decidió expulsarlo nada más bajar del escenario. El ya exdirector explica hoy lo que pasó: “No soy un tirano, sino un soñador al que al que se le fue hasta el tiempo”. Dos segundos que le costarán al menos dos años a Trapaseros para volver a Santa Cruz. La murga que siempre pasó a la final y estuvo entre las tres mejores del Norte.
Este año, más que le ganaran, Trapaseros dejaron pasar la oportunidad de llevarse un premio.
Pues sí, y tengo una responsabilidad que asumir y asumiré; no presumo de ella.
Pero de ahí a que le digan que se pasó de tiempo porque quiso…
Lo digo con cariño y como carnavalero, sería de mente sucia pensar eso, que yo hiciera eso al Carnaval. No va en mí, al contrario.
El primer perjudicado sería usted… Y no tendría justificación estar meses ensayando.
Claro. Recordará que en el año 1999, de tanta euforia e ilusión que tenía Trapaseros por ir por primera vez a Santa Cruz, nos pasamos del tiempo, porque en el Norte la despedida no contaba. A los dos años, cuando regresamos, fuimos un poco irreverentes con un reloj de arena de tres metros (se ríe).
Esta fue entonces la segunda vez que lo descalificaron.
Sí, la primera vez fue en Santa Cruz, en la fase de 1999. También soy culpable de que se haya puesto tiempo, porque había murgas que subían a cantar y se tiraban dos horas cantando. Esto es por y para el pueblo, lo dice la Ni Fú-Ni Fá, y al Carnaval hay que respetarlo. El secreto de Trapaseros es ir a pasarlo bien.
¿Fruto de trabajo y esfuerzo?
Yo lo decía de otra manera: aquí no venimos a trabajar, venimos a disfrutar, y si queremos hacer algo especial, requiere más empeño.
¿Se siente satisfecho de haber fundador Trapaseros?
¡Y tanto! ¡Hombre! y orgulloso de que en 2017 (para 2018) me dieran la oportunidad de volver. Tengo mi público, mi gente, ni Norte… Y mi Santa Cruz también, ¿por qué no?
Dejó Trapaseros un año y fue luego a Triquis y Diablos.
En Triqui estuve como director un año y medio, y luego fui a Diablos, porque ya quise yo.
¿Reconoce comportamientos con usted de Trapaseros 2018? ¿Han tenido la altura de miras que le enseñó cuando la creó?
Hay de todo. Son otras generaciones y no es la murga que yo cree. Son cambios generacionales. ¿Los reconozco? Sí y no. Ocurrieron cosas que a raíz de lo que pasó fueron sinceros. Y yo exijo sinceridad.
Pero ser sincero es a veces ser un poco cruel. ¿La murga es un grupo de amigos?
Voy ahí. ¿Para qué me viniste a buscar? ¿Para que te sacara las castañas del fuego? Yo, si me meto, me meto de lleno.
¿Se fue a Triquis porque quiso?
Claro. Me quedé un año en mi casa, y me vinieron a buscar murgas.
¿Y por qué decidió irse en 2013 de Trapaseros?
Me sentía un tapón.
¿Coincidió con un cambio generacional?
Sí. Era el momento de irme.
Ya había conseguido un segundo de Interpretación enSanta Cruz.
Sí, claro.
Una vez se quitó por sentirse “tapón” y lo fueron a buscar.
Sí. Al fin y al cabo seguimos siendo seres humanos. Pero las faltas de respeto… Es básico: honrarás a tu padre y a tu madre.
¿Se siente como el padre que renuncia a su hijo?
¿Qué padre no se ha equivocado? Duele. Yo le di la mano a mi hijo, lo enseñé a caminar y cada palo que aguante su vela. El tema es la intención. Sé que he hecho daño, pero de ahí a decir que lo hice adrede, no. Quien quiera cinismo o morbo yo se lo puedo dar, pero quien me conoce sabe que no es así. No creo que merezca determinadas cosas. No voy a dar pie a determinadas cosas. Prefiero paz y amor, y no como un eslogan. Soy así. Lo siento.
¿Cree que le tiene que pedir perdón a Trapaseros?
Le tengo que pedir perdón al público, a la afición. Pero soy Domi, el rebelde, el de siempre, el que da la cara. Y si nos pasamos de tiempo, descalificados.
¿Y qué fue lo que pasó en la actuación, que fue descalificado?
Un compás. Por un compás se te va la vida. Un te quiero. Dílo si lo sientes, porque igual es tarde cuando vayas a reaccionar. Fue un compás y se fue el tiempo.
Pero, ¿veía el reloj?
Estaba en el límite.
Como dice Primi Rodríguez, porque Bambones no pasaron este año tampoco, puede tener la satisfacción de haber hecho feliz a mucha gente porque Trapaseros no llegó a final.
Pues sí, esa son las genialidades de los letristas de Bambones.
¿Y ahora?
Fuerza y honor. Que las cosas en la vida tengan su eco en la eternidad. No me gustaría pasar a la historia como un tirano, sino como el soñador que soñó tanto que se le fue hasta el tiempo. Tic, tac. Dos segundos.
Dos segundos que valen dos años.
Así empezamos. De cero.
¿El sitio de Trapaseros dónde es: concurso de Santa Cruz o del Norte?
El sitio es el Carnaval.
¿Y si la concejala de Fiestas de Santa Cruz le dice que si dejan el Norte participan en Santa Cruz?
Participaría en Santa Cruz tranquilamente. No es desprestigiar a nadie. Todo evoluciona y lo que no se puede hacer es renegar del pasado.
Por esa máxima, no dejaría el Norte, para no renegar del pasado.
Pero, ¿cómo nació el concurso del Norte? ¿Por qué se hicieron las dos primeras ediciones en Los Realejos y no se llevó al Puerto de la Cruz? Eso es lo que no saben o no lo quieren saber algunos.
¿Y por qué fue?
El Ayuntamiento del Puerto no dejaba que las murgas estrenaran el disfraz en otro municipio. Por eso se hizo en Los Realejos. En 1996 pedimos ir a Santa Cruz y no nos dejaron, pero sí admitieron a Tropicana de Candelaria porque les hacía falta comparsas; admitidos a concursar y con subvención. ¿Y Trapaseros por qué no, si no molestaba a nadie?
Molesta cuando quitan opciones a final o logran premios.
Pues le molestó a quien no se quedó a verlo, porque el público sí que lo disfrutó.
¿Saldrá con alguna murga en 2019?
Trapaseros es una etapa cerrada por edad, por imperativo legal (se ríe). Ya Domi pasa a mejor vida carnavalera. 2019 ya llegará. Ahora estoy dedicado al trabajo y a mi familia.
¿Y si le tocan para otro proyecto aunque no sea Trapaseros?
Más bien creo que no. No lo sé.
¿Y volver a Diablos?
Por ejemplo. Tengo amigos en muchos lados.

 

El director que llevó el Norte a Santa Cruz
Domi González recuerda cuando en 1983, con 13 años, participó en el nacimiento de la murga Los Ripiera, pionera en Los Realejos, un municipio con “un Carnaval joven, que no aspira a competir con el de Santa Cruz”. Domi participó entre los cofundadores Paco Acevedo, Cándido López, Vicente Quintero, el padre de Domi, José Esteban… en San Agustín. Comenzó en la en Los Ripiera tocando la caja; incluso recuerda que las trompetas se las enseñó a hacer Enrique González, de la Ni Fú-Ni Fá. Recuerda que Vicente Quintero, que era teniente de alcalde socialista, dejó la murga porque se preguntaba “cómo se iba a cantar a sí mismo”, explica con una sonrisa.

Con 18 años Domi formó Los Tales y Cuales, que salieron cuatro ediciones, de la que luego pasaron a Trapaseros. Explica que los componentes de Los Noveleros fueron la base de Trapaseros; Noveleros, murga que participó en el año 1985 o 1986 en un concurso que se celebró en La Laguna y que lo ganó. Ese año participaron Los Casi Casi, también de Los Realejos.

De Los Tales y Cuales salieron las chicas Las Tales y Cuales y los chicos a Archicuerpos; y de Noveleros, Las Quisquillozas y Trapaseros, en la que nos incorporamos también unos cuatro o cinco Tales y Cuales. Todo fue en 1991, que coincidió con el concurso del Norte. “Los premios hay que ganarlos y, como decía la película Fama: buscas la fama, pues empiezas aquí a pagar con sudor”.

En 1996, Domi deja la percusión y asume la dirección de Trapaseros y en 1997 se inscribe para participar en Santa Cruz, pero no los admitieron. Los compromisos laborales le impiden salir a Domi en 1997, y no sale Trapaseros, que no logra un director. En 1997 ganó Ni Pa Tanto y le tocaba ir a Santa Cruz, porque ya estaba admitida. En 1998 regresó con Domi al frente, para subir a cantar por primera vez en Santa Cruz en 1999.

 

Ragüel Chávez, presidente Trapaseros: “Me siento humillado. Teníamos el enemigo en casa”

Hgonar

Acerca de Humberto Gonar

Murguero frustrado, buitre leonado, lengua trapo... son algunos de los epítetos con los que los colectivos críticos han definido a quien desde 1990 lleva vinculado oficialmente con el mundo de la información de Carnaval, a través de las páginas del periódico EL DÍA. Él se define como un murguero disfrazado de ajuntaletras.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes utilizar estas etiquetas y atributos HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong> 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.