La cuarta fila, la murga que no se ve

Alexandra es la maquilladora de Mamelucos, ejemplo de cuantos ayudan a que los murgueros «den la cara», aunque ella no suba a cantar.

Alexandra Pérez Morales, de directora de la murga infantil Melositos hace dos años, a maquilladora de la Sociedad Mamel’s esta edición. Conoce las dos caras de la murga; desde estar al frente a ocupar la «cuarta fila»… junto a diseñadores, artesanos de trompetas, maquilladores. Padece los mismos nervios aunque no suba a cantar.

Alexandra (S/C de Tenerife, 1987) lleva el Carnaval en la sangre. Su abuelo tiene «mucha culpa» en el patrocinio de los primeros certámenes de rondallas de la década de los años 50 y 60 que patrocinaba Morales Rufino, la primera inmobiliaria de Canarias.

Participó, aunque no llegó a subir, en Triquikonas y Klandestinas, y colaboró con Chinchosos y Caraduras, aunque su experiencia en el escenario fue con Melositos.

Esta edición llegó a la «cuarta fila» de Mamelucos de la mano de Joni Felipe Déniz, más conocido como «El Chola». La Sociedad Mamel’s buscaba maquilladora y «El Chola» se lo propuso. «Me metí de cabeza», dice.

Luego, reuniones con el presidente de la sociedad, Manolo Peña; con el diseñador, Javier Torres Franquis y bocetos, varias propuestas para fijar qué maquillaje elegían. Ella, con un equipo de quince personas del Instituto de Las Indias, pinta la cara a Mamelucos y la Rondalla Mamel’s, como hizo con Mamelones.

Se define autodidacta, aunque realizó un curso de maquillaje profesional hace siete años para cumplir con los requisitos profesionales. «La teoría está bien, pero si no practicas no sirve de nada», explica. «Siempre necesitas ese toque», se ríe.

Desembarcó casi por casualidad en el maquillaje; iba a cursar Artes Escénicas, pero sintió miedo escénico y no concurrió a las pruebas de acceso; al final derivó hacia el maquillaje de cine, TV y moda.

La clave del éxito es la creatividad, sentencia. No sólo es maquillar, sino adaptar el diseño a la cara. «Este año Mamelucos ha hecho una gran inversión en material», reconoce con satisfacción, tras recordar su decepción cuando abrió por primera vez el armario de maquillaje de Mamel’s.

Mañana se encargará que Mamelucos dé la cara en la tercera fase en plenitud; su tela, la cara de los componente; el arte está en sus manos. No lo oculta: «Me siento miembro de la familia Mamel’s».

Hgonar

Acerca de Humberto Gonar

Murguero frustrado, buitre leonado, lengua trapo... son algunos de los epítetos con los que los colectivos críticos han definido a quien desde 1990 lleva vinculado oficialmente con el mundo de la información de Carnaval, a través de las páginas del periódico EL DÍA. Él se define como un murguero disfrazado de ajuntaletras.

One thought on “La cuarta fila, la murga que no se ve

  1. Marta Palmero

    El maquillaje forma parte de la fantasía, da gusto leer un artículo sobre este tema.
    En muchas ocasiones nuestro trabajo como maquilladoras no se valora, los grupos no quieren invertir en este tema y es tan importante como cualquier otro.
    No es pintar una cara, lleva muchísimo tiempo, reuniones, pruebas, materiales de calidad, un buen equipo de trabajo,… y es de agradecer de se le reconozca este mérito a la maquilladora!

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