Las murgas, gigantes con pies de barros

Las cuatro bajas anunciadas entre las murgas adultas del Carnaval chicharrero han encendido las alarmas, hasta el punto de hacer temer a los incondicionales por la salud de un género que protagoniza un ciclo de oro, tan inusual por su duración como por la aceptación popular que disfruta. O al menos disfrutaba, hasta hace dos o tres ediciones. Sus aficionados se compran, o compraban, suéters por solo llevar el nombre de su murga favorita. Era una fiebre. La fiesta de la máscara no se limitaba a febrero.

Ahora bien, con el año sabático que acaban de anunciar Marchilongas, Los Trabas, Los Que Son y Noveleras, ¿se encienden las luces de alarma de un ciclo que toca a su fin?

En la historia del nuevo Carnaval, incluyendo incluso la etapa en la que se celebraban como Fiestas de Invierno, se descubren ciclos de una duración media de quince años. La década de los años sesenta está marcada por las rondallas, que solapan su protagonismo en la segunda parte de los años sesenta con la irrupción de las comparsas, de la mano de Manolo Monzón. Este “matrimonio carnavalero” mantiene su protagonismo hasta los años ochenta. El nacimiento de Mamelucos y Singuangos, que se benefician del nuevo estilo de los Chichiriviches, o la irrupción de cambios de estilo o el nacimiento de formaciones (Triqui-Traques, Chinchosos, Trasnochados, Bambones, Diablos?) hace que las murgas se conviertan en las reinas del Carnaval desde finales de los años ochenta hasta la fecha.

Ahora bien, ¿estamos ante un agotamiento del modelo? ¿Han tocado techo? ¿No gozan de buena salud?

Ilustración de Felipe Galve. 
Instagram: fgalve / fgalveconcept

En los últimos diez años, desde la época en la que los nuevos Triqui-Traques habían impuesto su hegemonía, han desaparecido un total de catorce murgas; 2015 como 2018 pasarán a la historia de las murgas como “annus horribilis”. Coincide que en ambas ediciones desaparecieron cuatro formaciones críticas: Fusionados, Lenguatrapos, Troyanos y Caraduras en 2015. Y tres años después: Marchilongas, Los Trabas, Los Que Son y Noveleras. La gran diferencia estriba en los años de antigüedad. Ninguna de las cuatro murgas desaparecidas hace tres años tenía una década de historia, el tiempo mínimo de una de las cuatro que acaban de tomar un año sabático, como Noveleras, de Granadilla. Doce años avalan la historia de Los Que Son; 22, a Los Trabas o 31, a Marchilongas.

CARNAVAL 2008. Hace diez años, el concurso estaba protagonizado por Triqui-Traques, Bambones, Diablos Locos, Mamelucos, La Traviata, Zeta-Zetas, Ni Pico-Ni Corto, Clónicas, y Tiralenguas. Estas fueron las nueve finalistas, en un concurso a tres fases que contó también con las actuaciones de Los Que Son, Triquikonas, Los Trabas, Tras Con Tras, L@s Mism@s de Siempre, Marchilongas, Ni Muchas Recicladas, Hechizadas y Sangarriangas.

De las 18 participantes de 2008, la tribu del Carnaval -Triqui- logró su primer premio de Interpretación, seguido por Diablos Locos y Ni Pico-Ni Corto. En esta edición no se registran bajas.

CARNAVAL 2009. Triqui revalida su primer premio, seguido por Diablos Locos y Bambones, en una final que pasa de nueve a ocho participantes. Allí participaron también Mamelucos (cuarto clasificado). En quinto puesto quedaron los reaparecidos Chinchosos, seguidos de Ni Pico-Ni Corto, sexto; Triquikonas, séptimas, y Clónicas, octavas.

2009 contó con una murga más que la edición anterior, gracias al retorno al concurso de los Chinchosos de Lolo García. Pelearon sin éxito por una plaza en la final a ocho La Traviata, Zeta-Zetas, Los Que Son, Los Trabas, Tras Con Tras, Los Mism@s de Siempre, Marchilongas, Ni Muchas-Ni Pocas, Hechizadas, Sangarriangas, de Candelaria; y Los Irónicos, en calidad de ganadores del Norte 2008.

CARNAVAL 2010. Tercer año consecutivo y último de la hegemonía de Triqui-Traques. El segundo premio de Interpretación fue para Bambones y el tercero, para La Traviata. En total, participan 20 murgas y, en la final a ocho, las elegidas por el jurado fueron Triqui, Bambones, La Traviata, Diablos Locos, Trapaseros (cuota de ganador del Norte 2009), Ni Pico-Ni Corto, Los Que Son y Clónicas.

Quedaron fuera de los ocho mejores del Carnaval 2010 Guachipanduzy (que había reaparecido ese año), Mamelucos -que se quedó fuera de la final-, Tras Con Tras, Sangarriangas, Desbocados -que se estrenaron-, Ni Muchas-Ni Pocas, Hechizadas, Zeta-Zetas, Los Trabas, Marchilongas, Triquikonas y L@s Mim@s de Siempre. Fue la última edición de la participación de esta murga a la que estuvieron vinculados Julio Alfonso, Sofía Gómez, Ruymán y los hermanos Adán y Javi Lemus.

CARNAVAL 2011. Primera de las dos veces que se celebra la final de murgas en el estadio Heliodoro Rodríguez López, a la que pasaron las ocho mejores murgas de las 21 participantes.

Ganó Diablos Locos, seguida de La Traviata y, en tercer puesto, Bambones. Cuarto para Triqui. El resto de la clasificación de la final quedó así: Triquikonas, 5; Mamelucos, 6, Tiralenguas, 7, y Ni Pico-Ni Corto, 8.

No pasaron el corte de las tres fases eliminatorias Jocikudos, Hechizadas, Ni Muchas-Ni Pocas, Los Trabas, Marchilongas, Los Que Son, Guachipanduzy, Tras Con Tras, Desbocados, Zeta-Zetas y Rebotados. Fue el último año de participación de Sangarriangas, de Candelaria, y Clónicas, que en el futuro serían Burlonas.

CARNAVAL 2012. Segundo y último año de la final en el estadio. De las 21 inscritas, pasaron al “olimpo” murguero las ocho mejor puntuadas. Ganó Bambones y el segundo fue para Trapaseros. El tercero recayó en Mamelucos y en cuarto lugar, Diablos.

El resto de finalistas quedaron, por este orden, La Traviata, 5; Triqui-Traques, 6; Zeta-Zetas, 7, y Triquikonas, 8.

Aunque no llegaron a la final, concursaron en las fases Guachipanduzy, Marchilongas, Desbocados, Ni Pico, Caraduras, Burlonas, Rebotados, Los Que Son, Ni Muchas, Los Trabas, Tras Con Tras, Hechizadas y Jocikudos.

CARNAVAL 2013. Comienza el boom murguero, con 24 inscritos, que se eleva incluso a 25 grupos en las dos siguientes ediciones.

En 2013, Bambones, en una final a ocho, logra el primer premio, seguida de Diablos Locos y Mamelucos, en tercer puesto. Triquikonas queda cuarta, Triqui Traques, quinta; La Traviata, sexta; Guachipanduzy, séptima, y Burlonas, octava.

Participaron en las fases previas Trapaseros, Desbocados, Zeta-Zetas, Los Que Son, Ni Muchas-Ni Pocas, Tras Con Tras, Caraduras, Marchilongas, Chinchosos, Los Trabas, Hechizadas, Jocikudos y Ni Pico-Ni Corto. En el capítulo de noveles, Lenguatrapos, de Yeray Lorenzo; la mixta Rebotados, de Javier Suárez Plata, y Desinquietos, de Nauzet Campomar -en una aparición efímera: estreno y desaparición-.

Entre las características de esta edición destaca que la puntuación de fase se arrastra y se acumula con la de final. El objetivo: premiar el repertorio más completo, aunque el público de la final se haya perdido la fase.

CARNAVAL 2014. Final a ocho murgas, cuyo primer premio logra Bambones, que ha instaurado su modelo. El segundo fue para Triquikonas, y el tercero, para Diablos. En cuarto lugar quedó La Traviata; Mamelucos, en el 5.º; Zeta-Zetas, 6.º, Trapaseros, 7.º, y Triqui-Traque, 8.º.

Edición con 25 murgas adultas, récord que se repite en 2015. No pasaron de final, y quedaron clasificados por este orden: Rebotados, Los Que Son, Marchilongas, Burlonas, Chinchosos, Caraduras, Lenguatrapos, Los Trabas, MasQLocas (que se estrena con Cathaysa Expósito, la eterna directora de Mamelones), Jocikudos, Desbocados, Guachipanduzy (en su última edición en concurso), Tras Con Tras, Ni Pico, Troyanos, Ni Muchas y Hechizadas.

CARNAVAL 2015. Segundo año de bonanza murguera, con 25 formaciones, y primera vez que Triqui-Traques se queda fuera de la final en los últimos 21 años. En la final, a ocho, ganaron Diablos Locos, seguidos de Bambones y, en tercer puesto, Trapaseros. Zeta-Zetas logró el cuarto puesto; Mamelucos, el quinto; La Traviata, el sexto; Ni Pico, séptima (con la incorporación de su director talismán Carlos Estévanez, que siempre le ha dado final), y Triquikonas, octava.

El resto de murgas no finalistas son Rebotados, Fusionados -otra murga fugaz que, con Romén Soriano- tardó más en ensayar que en desaparecer; Chinchosos, Tras Con Tras, Desbocados, Klandestinas, Marchilongas, Los Que Son, Ni Muchas-Ni Pocas, Trabas, Triqui-Traques, Burlonas, MasQLocas y Jocikudos. Último año de participación de Lenguatrapos, Troyanos y Caraduras, que junto a la mixta Fusionados ya son historia.

Esta edición, dado el auge del género, hay cuatro fases que dan el pase a las ocho finalistas.

CARNAVAL 2016. Con las cuatro bajas antes señaladas, el número de murgas participantes se queda en 21, con una final a siete que gana Mamelucos, seguida de Bambones, La Traviata, en tercer puesto, y Diablos Locos, accésit. Completan la final Zeta-Zetas, Triqui y Ni Pico.

En la fase, sin llegar a disfrutar las mieles del éxito, Chinchosos, MasQLocas, Ni Muchas-Ni Pocas, Jocikudos, Los Que Son, Marchilongas, Desbocados, Tras Con Tras, Klandestinas, Burlonas, Irónicos, Triquikonas, y Trabas. Último año de Rebotados, la única murga mixta que quedaba en activo.

Desde este año -2016-, la organización suprimió que la puntuación de fase arrastre a final.

CARNAVAL 2017. Final a siete con 21 murgas adultas inscritas. La final se celebra un sábado. Entre las siete mejores: Zeta-Zetas, que gana, seguida de Mamelucos, segunda; Triquikonas, tercera, y accésit para Bambones. Diablos, quinta, Burlonas, sexta, y Ni Pico, séptima.

En fase se quedaron Desbocados, Klandestinas, Trabas, Los Que Son, Ni Muchas-Ni Pocas, Marchilongas, Tras Con Tras, Trapaseros, Noveleras, Triqui-Traques, MasQLocas, La Traviata, Chinchosos y Jocikudos.

CARNAVAL 2018. Un total de 22 murgas pelean por ocho plazas en la final, una más que en 2017.

El primer premio recae en Mamelucos, seguida de Zeta-Zetas, y Ni Pico, tercero. En cuarta posición, Diablos, seguidos de Burlonas, Triquikonas, Trapaseros y Triqui Traques.

No logran estar en el Olimpo murguero Bambones -por primera vez en su historia-, seguidos (por este orden) de Los Trabas, La Traviata, Tras Con Tras, Chinchosos, Diabólicas, Los Que Son, Desbocados, Marchilongas, Klandestinas, MasQLocas, Jocikudos, Noveleras y Ni Muchas.

Es la última vez que subirán, al menos por ahora, Los Trabas, Los Que Son, Marchilongas y Noveleras.

Para la edició de 2019, se prevé la participación de 20 murgas, si no hay sorpresas: Jocikudos, Ni Pico, Diabólicas, Mamelucos, Ni Muchas, Chinchosos, Triqui, Triquikonas, Desbocados, Diablos, Klandestinas, Los Bambones, La Traviata, MasQLocas, Zeta-Zetas, Tras Con Tras, Trapaseros, Arremangados, Burlonas y Tiralenguas. El nacimiento de Arremangados, de Candelaria, y la renuncia de Trapaseros en el certamen del Norte para poder concursar en Santa Cruz evitan que el concurso registre unos niveles de participación por debajo de los de hace 10 años.

Murgas con 120 componentes y otras no llegan al mínimo: ¿Todo por un cartón?

Las cuatro bajas no solo son sintomáticas, sino que son pérdidas de historia. Ahora falta por ver la evolución de un género estrella que, por ahora, no tiene rival.

En los últimos años cada vez es más habitual encontrar murgas adultas que incluso superan los 85 componentes,
el máximo autorizado por Fiestas.
Entre las más numerosas, Mamelucos y Triquikonas, que sobrepasan el centenar. No se quedan muy atrás Diablos Locos y Bambones, o Zeta-Zetas y hasta Burlo-
nas.
Una murga numerosa es sinónimo, salvo honrosas excepciones, de un colectivo
finalista y, generalmente, entre los favoritos para lograr un cartón. Comienza ahí el debate.
¿Acabó el espíritu murguero? ¿Ya no existe el componente que estaba en un grupo por compartir un rato con sus compañeros, sino que se ha impuesto la competitividad ¿No se sienten los colores? ¿Ahora predominan las murgas de cartón?
Muchas preguntas que ocultan una única preocupación: los nuevos componentes van a engrosar en su mayoría las filas de los grupos ganadores o populares.
La murga como un grupo de amigos o una familia ha pasado a ser casi una pieza de museo. Ahora muchos prefieren ensayar en las grandes, aunque a lo mejor solo puedan salir a cantar el pasacalle en el concurso el día de la final.
Con este diagnóstico, los nostálgicos temen, muchos auguran, el fin de un ciclo en el que la mayoría comenzó con 15 o 20 años
y todavía hoy con 50 continúan disfrutando. No faltan las voces críticas entre las nuevas generaciones, que lo consideran un tapón generacional y reclaman para los nuevos letristas y directores musicales la oportunidad que los más veteranos un día disfruta-
ron.
Mientras, se teme que la desaparición de murgas sea fruto del fin de una etapa que, año tras año, el público de la final evidencia que goza de buena salud.

Hgonar

Acerca de Humberto Gonar

Murguero frustrado, buitre leonado, lengua trapo... son algunos de los epítetos con los que los colectivos críticos han definido a quien desde 1990 lleva vinculado oficialmente con el mundo de la información de Carnaval, a través de las páginas del periódico EL DÍA. Él se define como un murguero disfrazado de ajuntaletras.

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