Las primeras murgas infantiles de los nuevos tiempos (IV), por Ramón Guimerá Peña

Piotinos fue una de las principales culpables del auge de esta modalidad carnavalera, la de las murgas infantiles, y máxime precursora de su certamen anual, creado en 1972.

Tal y como hicieron “Los Paralelepípedos” en los años 1965, 1966 y 1967 – puesto que en 1968, con el nombre de “Los Triqui-Traques”, concursaron como una más de las murgas “adultas” inscritas -, en 1971 actuó, fuera de concurso en el certamen de murgas de Santa Cruz, mientras el jurado deliberaba, la murga infantil Los Piotinos, integrada por unos niños residentes en el barrio de Tío Pino que debutaron como murgueros en 1969, alegrando la fiesta a sus vecinos, aporreando una lata de aceite, a modo de sandunga, y unos tambores de cartón donde se vendía el jabón en polvo, y cantando letras con música del famoso “cubanito” que había hecho popular, tres años antes, la Afilarmónica Nifú – Nifá, mítica murga que, en aquella edición del certamen murguero, dio “la alternativa” a esta pequeña murga, única “autorizada” y subvencionada aquel año, que pasó a la historia por ser una de las principales culpables del auge de esta modalidad carnavalera, la de las murgas infantiles, y máxime precursora de su certamen anual, creado en 1972.

En 1970, un año más tarde del debut murguero de Los Piotinos, unos niños del barrio de la Salud, capitaneados por Cristino Fernando González Delgado “Nando” – hijo del histórico murguero Ramón González Sarabia, componente de Los Bigotudos (1954) y uno de los más importantes dirigentes de la Afilarmónica Nifú – Nifá-, vivieron el Carnaval vestidos con pijamas y con una batería de juguete y cacharros diversos, imitando a la murga del barrio, Los Beo – 2, y dando vida a la que, a la postre, fue una de las murgas infantiles más laureadas e históricas del Carnaval tinerfeño, Los Lengüines.
Ambas agrupaciones, Los Piotinos y Los Lengüines, por su importante papel en el definitivo lanzamiento de las murgas infantiles, por su brillante trayectoria, su excelente calidad y su meritorio palmarés, deben estar, inexcusablemente, en la primera línea del florilegio de la murgas infantiles de Canarias.

Hgonar

Acerca de Humberto Gonar

Murguero frustrado, buitre leonado, lengua trapo... son algunos de los epítetos con los que los colectivos críticos han definido a quien desde 1990 lleva vinculado oficialmente con el mundo de la información de Carnaval, a través de las páginas del periódico EL DÍA. Él se define como un murguero disfrazado de ajuntaletras.

One thought on “Las primeras murgas infantiles de los nuevos tiempos (IV), por Ramón Guimerá Peña

  1. Jorge Toledo

    Los paralepípedos, pasa a formarse como Triqui – Traques a través de Antonio Toledo Hdez, siendo fundador y primer director de dicha murga adulta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes utilizar estas etiquetas y atributos HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong> 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.