Luciano Delgado… y se hizo la luz

JA ELECTRICOS 20-01-14 (2).JPG“La gala seguirá en el recinto ferial 8 o 10 años más”, augura el que desde 1974 fue responsable de iluminación, testigo de cómo el escenario salió delteatro Guimerá hasta llegar al recinto.

Luciano Delgado es parte de la historia viva delCarnaval de Tenerife. Nacido en Tacoronte, en 1953, aunque criado y “ensolerado” en Santa Cruz, recibió el testigo como técnico de iluminación del teatro Guimerá en 1974, gracias a Galván. En ediciones sucesivas, se vio solo ante el peligro por el fallecimiento de quien le diera la alternativa. Salvo en dos o tres oportunidades, Luciano Delgado siempre ha estado al frente de la técnica, desde sus orígenes en el Guimerá hasta las galas del recinto ferial.
Antes incluso de que se incorporara como iluminador de Televisión Española, en 1982, ya estuvo trabajando en elCarnaval. Recuerda la primera retransmisión, en color, que se realizó en 1977, con unas cámaras tan pesadas y antiguas que precisaban de ventiladores para refrigerarlas.
Con casi 40 años de experiencia como responsable de iluminación en el Carnaval, y también en los montajes técnicos, Delgado cree que el recinto ferial continuará acogiendo elecciones durante los próximos ocho o diez años, pues no encuentra un lugar alternativo. El siguiente paso será, a su juicio, el muelle del carnaval, en la desembocadura del barranco de Santos.
Admite que los técnicos siempre esperaban al día después de la gala para ver si en los medios de comunicación se nombraba. “Nuestro fin era que no se hablara; si era así, es que había gustado”.
Entonces, técnico y espectáculo tenían un equilibrio al 50 por ciento, porque se ayudaba a tapar la carencia artística en algunos casos.En la actualidad, la técnica ya aventaja a la parte artística, en un 60-40.
“El teatro Guimerá fue mi escuela”, señala con rotundidad Luciano Delgado, que precisa la dificultad que suponía desarrollar allí la tarea por los deficientes medios. Para paliar esta carencia, lo mejor era trabajar en equipo. “Entonces se hacía más que ahora”. “Los directores artísticos de las galas del Carnaval se daban tortas y se ofrecían para dirigir gratis la elección de la reina, porque eso luego les abría las puertas en otros lugares”, cuenta mientras recuerda a Tito Galván oSergio García, sin olvidar el paso del director de ópera Giampaolo Zennaro, de quien admite que aprendió muchísimo.
Del teatro Guimerá, para paliar la carencia técnica, se dio el salto a la plaza de toros. Era muy complicado, sobre todo para televisión, hacer un espectáculo de 360 grados. Luciano Delgado atribuye a Adán Martín y Miguel Zerolo el empeño por sacar la gala del Guimerá, y recuerda la anécdota de la visita que realizaron cuatro o cinco meses antes al coso taurino. Allí Adán Martín cogió un papel, dibujó un doble círculo y diseñó un sistema de tirante y tensores para cubrir la plaza. “Teníamos la experiencia de que en todos los concursos había un solajero, aunque la víspera se hubiera inundado la plaza”. De la plaza de toros a la de España, con la complejidad técnica que eso suponía, según explica. “Se habla mucho del escenario de Egipto, pero pocos saben que se utilizaron dos grúas para soportar la estructura, que eran prestadas gracias a las gestiones de JuanViñas, y claro… al ser prestadas… perdían 20 litros de aceite que teníamos que volver a llenar a diario”. “El escenario de Egipto era un decorado de ElCorte Inglés, que se negoció y se trajo al Carnaval”.
Junto a Egipto, Luciano Delgado destaca la complejidad técnica del escenario de Superchicha. Dejar la plaza de España y cambiarla por el recinto suponía que del mes y medio de montaje se pasaba a tener todo preparado en diez días. Y llegó el recinto ferial, con garantías técnicas y de seguridad, más allá del accidente de 2013. Hoy, LucianoDelgado ve con satisfacción cómo dejó atrás el cartón piedra y la lona y desde 2013 incorporó la pantalla led. Son nuevos tiempos y técnicas que ahora toca desarrollar a sus hijos, Aníbal, técnico en TVE, y Beneharo, con empresa de iluminación. A ellos les toca escribir un nuevo capítulo, tal vez para mayor gloria del Carnaval.

Hgonar

Acerca de Humberto Gonar

Murguero frustrado, buitre leonado, lengua trapo... son algunos de los epítetos con los que los colectivos críticos han definido a quien desde 1990 lleva vinculado oficialmente con el mundo de la información de Carnaval, a través de las páginas del periódico EL DÍA. Él se define como un murguero disfrazado de ajuntaletras.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes utilizar estas etiquetas y atributos HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong> 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.