Maratón con caja, bombo y platillo

Casi una treintena de grupos de la Isla desvelaron el fin de semana sus disfraces y la mitad de su repertorio. Mostraron algunas de sus cartas Zeta-Zetas, Mamelucos, Bambones, Diablos, La Traviata, Trapaseros, Trabas y Chinchosos.

El viernes fue la inauguración del Carnaval y una treintena de grupos de toda la Isla aprovecharon para desvelar sus fantasías y parte de sus temas. Entre los más esperados, los ganadores de la pasada edición –caso de la murga infantil Retorciditos (foto) o la adulta Mamelucos, ambas en Presentación; y la adulta Zeta-Zetas y la comparsa Cariocas, ambas en Interpretación–. También el morbo estaba servido para ver a Bambones y Diablos, después de la “pájara” sufrida el año pasado, o La Traviata, que se quedó entonces fuera de la final. Otra incógnita, saber si el “Epi” de Trabas 2017 les robó el ingenio. Fue un fin de semana que permitió tomar el pulso a Trapaseros, y conocer si Domi González le devuelve la fuerza –el honor se le supone– o si Chinchosos vuelve a soñar.

El viernes colgaron su bandera del palo mayor Mamelucos (foto). Los loros de 1996 son 21 años después papagayos “amaestrados” musicalmente por XerachCasanova y el ingenio de Airam Bazzocchi, que “busca” que le hagan un “homenaje” o le pongan una calle. Apuesta personal de Manolo Peña, ellos le dieron primero de Interpretación en 2016 (año de doble) y segundos en 2017. Muy comerciales y a mantener como poco el premio a la regularidad.

Bambones (foto) también descubrió parte de su repertorio esa noche, con un disfraz homenaje a sus 35 años de historia. La idea es de Santi Castro, pero el arte de las estampaciones lleva el sello del siempre ingenioso Javier Nóbrega.
Los de El Cardonal, con esa alfombra roja que siempre pone su afición al ritmo de palmas, no quieren “traductor simultáneo” en su primer tema, sino conectar con el público. En su segundo, “Polos opuestos”, especialidad de la factoría bambona. Sátira exquisita que ve la parte positiva dentro de lo negativo que ocurre y a lo que se ha acostumbrado la sociedad.


Trabas, con José María Tejera y David Padilla, sacó su tridente musical que completa este año Francis Trujillo “La Juana”, y se dejó sobre el escenario “El síndrome de la pluma”, historia de quien se siente observado, y San Pancracio. Gustaron.

En la sala Teobaldo Power, volvieron Trapaseros con Domi González. Fuerza y seguridad. El segundo, mejor que el primero, pendiente aún de perfilar, y falta vocalizar. De los dos, su triunfo, “El monje”, que saca punta a su disfraz y con el que sueñan con repetir en la final. Tienen el sello de Emilio Romero.

En Granadilla, Noveleras hizo lo propio. Musicalmente agradables al oído, con un trabajo musical de Diego Aguirre, de la desaparecida Refunfuñones. Una fantasía cómoda y muy atractiva. Sus letras, prometen. El primero, “El noveleriario”, obra y gracia de Tana Suárez y con el remate de Javi“El Pechi”, ex de La Traviata y este año en Mamelucos. El segundo, “Las Ke-lympian”, 100% de “El Pechi”.

El sábado, la revelación del año pasado, Zeta-Zetas, se plantó en el Paraninfo para sentar cátedra en su XV aniversario. Estos “Guardianes de Canarias” no solo quieren ser agua, vegetación y volcán –elementos que inspiran su disfraz– sino que sacan chácaras en su primer tema. Su segundo, “La radiografía”, suena casi tan bien como el primero, a falta de ver cómo late en el recinto el corazón. Muy correctos, aunque serios.

En el teatro Guimerá, se plantó La Traviata, con un Josechu Álvarez ya recuperado. Desbordaron con la fantasía de Santi Castro, con un trabajo musical de Jose “El Flaco”, Juani Febles y LoloTavío en el que quieren “espantar pájaros” y recuperar la senda de la final, para la que están dispuestos a navegar, ya sea en la red con elFacebook o con una tabla de surf. Las letras, sello KK: Carlos Casanova.


Cerraron la noche murguera del sábado Chinchosos. Su gran reto, volver a los orígenes. Este año dan un paso de gigante en el apartado musical gracias a Adrián Montes de Oca, que viene curtido del Norte, en Puertopotras y Cascarrabias, y que ha puesto orden en las voces. Vuelven a sonar en pasacalle y despedida. Su tema, de Junior Alonso (director de Twittys, que actuaron en Zeta), un canto a Canarias.

Rebeldes desveló su fantasía, de Jorge Álvarez, y el montaje de Francis Trujillo, con el estreno al frente de la triquikona Sheila Córdoba. En Granadilla hizo lo propio Retorciditos, con una fantasía llamativa de un platillo volante, Con luces, para alucinar.

Ayer, Diablos Locos, que se anuncian #MasSeriosQueNunca, presentaron, y la infantil Lenguas Largas desveló el buen trabajo con Miguel Díaz, exdirector de la adulta Caraduras. Los trónicos comenzaron con una gala de Carnaval, esmoquin incluido y componentes recibiendo al público.

Dentro, la emoción se adueñó del Guimerá con “Il Divo” cantado por Víctor Asensio de solista; los componentes de la murga, de coro, y la orquesta a cargo de El Cabo, con el maestro Israel Espino. Luego, la presentación, de “Los hijos del Ra-Món”, según Moi Rodríguez, traje con mucho detalle. El primer tema, apuesta de humor, “De menos a más” (a la inversa que su presentación de ayer), con los golpes de Diablos, con recuerdos a los canariones o cómo quedó la casa del Carnaval. El segundo, “Ilustres o ignorantes”, rajazo en el que rescatan a Zerolo y dan recuerdos a Clavijo. Dicen que su viaje en verano a Cádiz se lo pagaron ellos y acaban con homenaje a nuestro FidelCastro. Premio Maxi Carvajal para su hijo, Tomi, con homenaje a la madre del director y esposa de Tom Carby. Llegan los concursos.

43 años después, con los Bambas en las venas
Emotiva. Así resultó la siempre esperada presentación de Bambones, que este año no estuvo acompañada por su cantera, Los Bambas. La falta de componentes ha pasado factura a los 43 años de historia –la segunda murga infantil más antigua del Carnaval–, que se queda esta edición en la grada.

Pero sus mayores no quisieron pasar por alto su ausencia, y subieron al escenario del Paraninfo a Mary García (doña Mary), quien se atrevió a pronunciar unas emocionantes palabras, en medio de un riguroso silencio. Luego, los excomponentes subieron e interpretaron su pasacalles. Como colofón, Adonay Hormiga, hijo del célebre Suspi, recibió el Bambón de Oro por sus 25 años en la sociedad, una mención que en su día también distinguió a tan admirado murguero.

 

Hgonar

Acerca de Humberto Gonar

Murguero frustrado, buitre leonado, lengua trapo... son algunos de los epítetos con los que los colectivos críticos han definido a quien desde 1990 lleva vinculado oficialmente con el mundo de la información de Carnaval, a través de las páginas del periódico EL DÍA. Él se define como un murguero disfrazado de ajuntaletras.

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