"Mi traje pesa unos 400 kilos", por Déborah Sabina

Tiene nombre de perfume, de firma de ropa francesa y hasta de película de Julianne Moore. Sus rasgos sofisticados y su exótico segundo apellido se los debe a su madre inglesa, de un pueblo cercano a Liverpool, donde ella vivió desde sus cinco años hasta los diez . Por este motivo, Chloe es bilingüe, algo que ella dice «es una suerte, lo mejor que podía haber hecho mi madre es llevarme allí a pasar unos años porque aprendí a leer y escribir en inglés». Llega a la cita con puntualidad británica,sola y conduciendo su coche, que durante años le ha servido de puente entre sus dos hogares: Costa Adeje, la casa de su familia y La Laguna, donde lleva seis años forjándose un futuro profesional. Es licenciada en Psicología y ahora estudia un máster en Intervención y Mediación Familiar. Se define como muy independiente, a la que no le gusta que le digan lo que debe hacer. Soltera y muy ocupada con exámenes, sin apenas tiempo para cumplir con su agenda de candidata. Le hubiera venido bien la ayuda de su hermana, la mayor, que según cuenta siempre le recordaba lo que tenía que hacer. «Ahora que vive fuera necesito una asistente personal por lo menos». Impresiona su metro ochenta de estatura y su esbelta figura. Yo pido mi café y ella un zumo de naranja. Comenzamos.

¿Has tenido que hacer dieta o cuidar especialmente la alimentación? No, siempre he sido delgadita. Aunque me cuido mucho, me encanta comer de todo: carne, pescado, fruta, verdura… Mi comida favorita siempre han sido los platos caseros que hacía mi abuela: pulpo, bacalao en salsa o lentejas. En la residencia de estudiantes donde vivo procuro hacer mis compras y cocinar para comer mejor.

¿Tampoco te has preparado en el gimnasio? Hace tiempo que no voy al gimnasio, pero suelo hacer ejercicio, algunos abdominales, por mi cuenta. También a veces salgo a correr en el sur. Me gusta sentirme bien y estar fuerte. Sé que mi traje pesa como 400 kilos, pero como tiene ruedas lo puedo arrastrar fácilmente con la cadera. Lo más difícil es cuando se para y hay que arrancar y volver a salir. Aunque de momento los ensayos en el patio donde está el taller han ido muy bien.

¿Qué tal es la relación con tu diseñadora, Expedita Hernández? Me encanta. Es maravillosa. Es como si fuera mi madre, me trata como si fuera de la familia. ¡Y eso que no la conocía antes! Siempre me han encantado sus trajes. Tiene un nombre característico y siempre te fijas.

¿Cómo conseguiste ser candidata? Llevaba dos años intentándolo, ya me había presentado a otros castings. Me considero una persona muy positiva y pienso que todo pasa por algo, incluso lo negativo. Hace unos meses estaba trabajando en una promoción y Juan, que es del equipo de Expedita, el que monta la estructura, me vio. Luego hicieron casting y me seleccionaron a mí.

¿Cómo se lo ha tomado tu familia? Están acostumbrados a que siempre esté de aquí para allá siempre haciendo cosas, ¡los tengo locos! Están contentos mientras haga lo que quiero. Confían en mí y no me agobian. Saben que yo siempre he sido independiente y siempre he querido estudiar. No me agobian para nada.

¿Qué te llama más: la moda o la psicología? Me encanta la moda y me encantaría ser profesional, pero llega un momento en que el modelaje se termina, y por eso la parte formativa para mí es muy importante. Ya soy licenciada y el año que viene quiero hacer un doctorado. Me gustaría alargar la vida de estudiante todo lo que pueda. Aunque no me importaría estar un tiempo trabajando de modelo, el trabajo de psicóloga siempre lo puedo retomar.

¿Cómo te ha sentado que en el sorteo te tocara la primera? Muchas de las chicas no querían porque pensaban que estarían más nerviosas si eran la primera. Pero así salgo y luego a disfrutar y ver a todas las demás. Además, la gente está expectante. Primero hay una obertura y todo el mundo está esperando a las candidatas y salgo yo. Me gusta. Así no estoy acumulando nervios.

¿Qué nos puedes contar de tu fantasía «Memorias de África»? He visto la película y parte de mi fantasía. No puedo desvelar mucho pero el traje es grandioso y va a emocionar; por eso me gusta que sea el primero.

¿Cómo crees que cambiará tu vida después de esta experiencia? Puede ser que después de esto yo siga haciendo mis cosas, estudiando y no pase nada. Pero también puede que me vea gente y le guste desfilando y me salgan más trabajos de modelo, sería genial.

Hgonar

Acerca de Humberto Gonar

Murguero frustrado, buitre leonado, lengua trapo... son algunos de los epítetos con los que los colectivos críticos han definido a quien desde 1990 lleva vinculado oficialmente con el mundo de la información de Carnaval, a través de las páginas del periódico EL DÍA. Él se define como un murguero disfrazado de ajuntaletras.

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