Pita Pitos ganó el Gordo

Calidad musical, ingenio y originalidad fueron los avales de la mejor murga de las dos primeras fases, la de Óliver Yanes. Jugaron con el jurado al darle a elegir entre 10 números y responder con tres estrofas.

Rebeldes ejecutó una brillante actuación musical, con letras cargadas de crítica seria.

Triqui volvió a sonar como en su mejor época y El Draguito mantuvo el nivel de 2013.

Ocho murgas infantiles protagonizaron ayer la segunda fase de su concurso en el recinto ferial.

Con Daura Rodríguez al frente, El Draguito abrió la fase. Sus voces anunciaron que la calidad musical del año pasado no había sido casualidad. El primer tema, “Mi murga es mi adicción”, tuvo mucha mejor letra que el segundo. Comenzaron recordando la pasión por las otras murgas, agradecieron el apoyo de su barrio para poder salir y concluyeron con un homenaje a los personajes del Carnaval, momento en el que hipotecaron sus voces.
“La vida es un tablero de ajedrez” fue una buena idea cantada con voces potentes, pero la letra daba “saltos”. Todo el mundo opina, en el mundo hay hambre… Lo mejor, reprochar que se llame a Belén Esteban la princesa del pueblo. Entonces su madre “es la reina del mundo”. El final, un jaque mate por la libertad. Mejor las voces.

Lenguas Largas actuó luego. Por segunda vez subía al escenario Óscar Gómez, director musical también de Distraídos, Triquis y Marchilongas. Dirigidos por Samay Chávez, los de La Salud dejaron en el olvido el año pasado cuando un sillón les robó su frescura. En “Qué aventura concursar” recordaron los esfuerzos para salir cada año tras la presentación de su solista. En “Nos vamos de ruta turística” hicieron un recorrido con un padre que cuando conduce se queja de que está todo mal señalizado. Incluyeron ironía al referirse a la refinería como ambientador para enlazar con un pasadoble crítico sobre la nueva plaza de España. Han tenido años mejores.

Triqui-Traquitos demostró, con montaje musical de Toño Sometimes, que suenan bien y tienen en Emilio López un gran director. Llegarán grandes éxitos en esta nueva etapa. “Mirando a mi alrededor, como un menor critico yo” denunció los que se van a estudiar fuera y reclamaron el cuidado de parques o más seguridad con indirecta final:Soraya es la reina delCarnaval. Terminaron apostando por los valores de la familia. Demasiado temario. Siguieron con “Somos muchos más malos que el concejal de Fiestas haciendo Carnaval. Somos supervillanos”, una gran idea de repaso por los anuncios de televisión y genialidades puntuales, caso del canarión que habla peor que Los Chunguitos. Han recuperado el brillo en sus voces, aunque las letras… un poco adultas.

También parecían de mayores las estrofas de Rebeldes, cuartos de la noche. Sinónimo de murga, murga, aunque fuerza, garra y calidad musical superaron la intencionalidad de la letra. El primer tema, “Santa Cruz, una ciudad mejor para los niños”, declaración de intenciones con un alcalde elegido a piedra, papel o tijera para luego repasar lo que arreglarían. El toque más infantil, aludir al hombre del saco. “En el coche de papá”, humor, si humor es sinónimo de historia. Un paseo en coche, al niño le dan ganas de orinar y… referencia adulta al precio de la gasolina o al euríbor. Lo más divertido, el “peo” del chiquillo.

Castorcitos llegaron luego y aguantaron el pulso en los primeros compases. “El detector” tuvo el hilo conductor de un popurrí dispar. Y ni con un detector detectaron orden: a mi padre le cuesta mucho la entrada, demandaron mejor trato a la organización y se acordaron de Yeremi y Sara… Siguieron con “Soy un niño 3G”. El móvil es un buen recurso como tema, pero… se quedó en una pantalla manchada, que son táctiles y que el padre tiene uno antiguo. De más a menos.

En sexto puesto, Friquiwikys. Presentación murguera y ya en concurso “Entre la play y la wii, me quedo en el parchís”, título más ambicioso que el desarrollo del tema, en el que mezclaron los números y los colores de una partida y recordaron lo aburrido que es el parchís. En “Preguntolexia”, un inicio cargado de preguntas dio paso a referencias a la refinería y a recriminar la actitud de los mayores que critican cuando no ganan.

Y llegó Pita-Pitos. De las dos fases, los mejores. Pletóricos. Geniales. Sensacionales. Brillo en voces y letras que necesitarían una página para detallar. Su pasacalle sonó a Disney. En “El movimiento se demuestra andando y el cariño cocinando” ejercieron de cocineros y condimentaron su repertorio con exquisita crítica sazonada de calidad musical. Convocaron un concurso y Soria aportó salsa petrolera; Bermúdez, ropa vieja… Y no faltó el “relaxing cup”. Con un canto a la comida canaria ganaron la estrella Michelín, que se fue al cielo con la cara de Pedro Gómez Cuenca. ¿Cabía el más difícil todavía? Pues sí. El segundo tema, de matrícula. Como niños de San Ildefonso, sacaron punta al sorteo y a las colas para comprar un décimo. Dos momentos espectaculares. El primero, dar a elegir al jurado entre 10 números y cantar según la selección: 0, para lamentar el olvido de los monumentos de la capital; 6, para la crisis; 5, reclamando el material escolar. Cerraron con el 62.246, segundo premio de la Lotería de Navidad. Utilizaron cada cifra para desear el arreglo de la sociedad. Una joya. Divertido. Innovador. Interactivo. ¿Cuándo vuelven a cantar?

Cerraron Retorciditos. Seguir la estela era complicado, pero lo intentaron con vocalización. Demostraron que la calidad no está tan lejos como su municipio, Granadilla. El disfraz, muy llamativo. En “Mineros” cantaron al ministro Wert, al petróleo y a la refinería. Cerraron con un tema sobre los juegos tradicionales de los abuelos. La interpretación, segura en las voces, y las letras, acordes con la época de esos juegos.

Hgonar

Acerca de Humberto Gonar

Murguero frustrado, buitre leonado, lengua trapo... son algunos de los epítetos con los que los colectivos críticos han definido a quien desde 1990 lleva vinculado oficialmente con el mundo de la información de Carnaval, a través de las páginas del periódico EL DÍA. Él se define como un murguero disfrazado de ajuntaletras.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes utilizar estas etiquetas y atributos HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong> 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.