Tigaday, donde el disfraz es una zalea

Los Carneros celebraron en la tarde de ayer su segunda y última salida de esta edición, aprovechando para tiznar a los más despistados.

 

Tigaday acogió en la tarde de ayer la segunda y última salida de sus carneros, una tradición que el año pasado fue declarada Bien de Interés Cultural. Se trata de un espectáculo participativo, en el que carneros, pastores y los locos interactúan con vecinos y visitantes, con el objetivo de ir a su caza, con betún, para tiznarlos de negro.
Aday Cejas, uno de los cuarenta jóvenes que integran el colectivo que anima la calle principal de Tigaday cada Domingo y Martes de Carnaval, recordó ayer que estos personajes visten zaleas y llevan cascabeles –antes llamados hierros–. Frente a la destreza que muestran cuando se lanzan a correr a por sus víctimas, asegura que cada traje puede llegar a pesar 20 kilos. Sus rostros también están pintados de negro y parcialmente ocultos, para precisar que los locos visten zaleas o ropajes confeccionados con telas de sacos y sus rostros cubiertos de careta. Condición fundamental: mantener en anonimato la identidad. Y una advertencia: los carneros no volverán a salir de suTigaday, ni se representarán fuera de fecha.

Hgonar

Acerca de Humberto Gonar

Murguero frustrado, buitre leonado, lengua trapo... son algunos de los epítetos con los que los colectivos críticos han definido a quien desde 1990 lleva vinculado oficialmente con el mundo de la información de Carnaval, a través de las páginas del periódico EL DÍA. Él se define como un murguero disfrazado de ajuntaletras.

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