Triqui-Traques abre mañana la gran final

IMG-20130131-WA0005Final de murgas

Viernes, 1 febrero 2013

20:30 horas

 1.- Triqui-Traques

2.- Mamelucos

3.- Diablos Locos

4.- Guachi

5.- Burlonas

6.- Triquikonas

7.- Bambones

8.- La Traviata

 

Triqui-Traques pasó el corte de las tres fases eliminatorias y abrirá mañana, viernes, la gran final de murgas adultas del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife que supondrá el reencuentro de la gran fiesta de la crítica y el pasacalle con el recinto ferial, después del “desierto” de dos años en el estadio Heliodoro Rodríguez López.

El veredicto el jurado se emitió esta madrugada, poco después de las tres de la madrugada, y ya hizo historia: de las ocho finalistas, dos murgas de mujeres. Y de haber sido más atrevido el jurado, tenía que haber estado Marchilongas, con lo que habrían sido tres murgas femeninas. Una ausencia injustificada, Zeta-Zetas, que había cantado en fase el “Sepulturero”, mérito sobrado para estar entre las ocho mejores.

La gran alegría, el regreso de Guachipanduzy a la primera división de murguilandia, gracias a su canto a los “Monumentos vivientes”.

Triqui-Traques llega a final gracias a la magia y el encanto de Óscar Gómez, que supo envolver unas letras discretas en un “papel” musical exquisito. Este chico se sale. Además, une su doble condición de director musical y también artístico, y le da empaque y seguridad a la murga.

Mamelucos también son justos finalistas, y también en gran parte por los mismos argumentos que Triqui, si bien en el apartado musical fueron soberanos. Únicos. Los mejores, hasta el punto de hacer una actuación magistral que permitió dejar en el olvido el hilo conductor de las letras. Tanto fue así que muchas veces te invitaban más a deleitaban en cómo cantaban que en lo que cantaban, lo que hacía que, por momentos, te premier y no supuestas si cantaban a las obras, a los canariones o al Carnaval. Xerach Casanova, de la generación de Óscar Gómez, también generación Bazzocchi, aupó a Mamelucos a lo más alto, con la justa recompensa de la dirección musical, sucediendo al director más veterano hasta esta edición: Antonio Ramírez, “el Chocolate”.

Guachi hizo méritos de final con sus “Monumentos vivientes”, y podían estar en una terna a las puertas de la final junto a Zeta-Zetas, primero fumigados y ahora sepultados… O el maleficio lagunero de Marchilongas…Otra que podía temblar era La Traviata, pero sus letras no son ni a 30 días, ni a 45 o 90, sino hasta el viernes, cuando echarán el resto.

Obvia era la presencia de Diablos Locos y Bambones en la final por su calidad. Musical y de letras, más allá de peros… Quien cuestiona a estas murgas, solo tendría la posibilidad de ver mañana la final con una murga; le sobraría las siete finalistas restantes. O las 23 participantes del Carnaval.

La presencia en la “champion ligue” de Triquikonas y Burlonas no es casualidad ni regalo. Las primeras, sensacionales en su fase, tuteando a los mismísimos Bambones.  Burlonas, impresionantes ayer, de gran calidad no solo en momentos puntuales sino en sus letras, con el sello de Raquel García y la incorporación del letrista Emilio Romero.

 

Tercera fase con rostro de mujer: Marchilongas y Burlonas

Mamelucos fue la mejor murga de la tercera fase por su calidad musical impresionante y unas letras cargadas de muchos asuntos, más allá de que fuera complicado encontrarle un hilo conductor por los continuos saltos que daban los temas, de variopintos recorridos, tanto Las oposiciones, como Las Reformas. Cerraron las eliminatorias y pusieron el broche de oro con una actuación sensacional, aunque letras difíciles de seguir.

Tras la telonera Mamelones, donde Cathaysa Expósito aprovechó para anunciar el cierre de su paso por las murgas adultas y entregar la dirección a Antonio, su sucesor, abrieron el tiempo de concurso La Traviata, con Josechu Álvarez al frente y apuntalado en la fila por el mismísimo José Antonio González, El Flaco, de Singuangos, que se enfundó el precioso “mono” murguero y se fajó para echar una mano y sacar a la murga para adelante. Así, agradeció la presencia de las escasas 300 personas que seguían en directo la actuación, al coincidir con el partido entre el Barsa y el Madrid. Y encima empataron…

Musicalmente, La Traviata de gran calidad, especialmente en su presentación, con la solista de Caña Dulce que enamora. En sus letras, El Flaco aprendió la lección y cantó como un loco, su primer tema, para arremeter contra los banqueros. Pero de forma más comercial, y hasta los encerró entre rejas. Solo el ingenio y la calidad del Flaco permite dar la vuelta a las frases para colocar a Paulino como un loco por las adjudicación de las licencias de TDT. Su segunda canción, también más comerciales y menos singuangos, los Incendiarios SA, un canto a los incendios del verano, poniendo el dedo en la llama para responsabilidad al “inteligente” que levantó la advertencia de máximo riesgo de incendio. “Árboles vestidos de primavera” que se queman, zoquete, o “ineptos que prenten la llama de la incertidumbre a Canarias”, toques de calidad del Flaco.

La segunda murga, Tras Con Tras… lo que ha sido y lo que fue. Sus voces, bonitas, tanto que permitieron escuchar lo que dijeron y echarse manos a la cabeza. El primer tema, “Las primas de riesgo”, o hacer las primas y ponerse en riesgo para cantar al Tenerife en Segunda B, saltar a hablar de Rodrigo Rato… “no toco a mi novio el culo” o los dientes de Tito el de Chanleta. Un hilo de conductor muy lógico… #IroníaOn. Lo mejor es cuando en la búsqueda de terminología técnica económica, dicen que van a pedir una hipoteca y tu sonrisa es la más cotizada, le cantaron al público. Claro que para que la hipoteca se conceda hay que presentar un inmueble con tasación suficiente, y el de ellas, según lo que se escuchó en el segundo, sufre aluminosis.

Su segunda canción, clara candidata al premio Resentido. Lástima que hayan tenido que celebrar su mayoría de edad para poner a parir a la modalidad. En vez de Tras con Tras hicieron zas-zas y rompieron con el buen rollo entre murgas o al menos el anhelo de que algún día llegue ese día.Dicen que hay temas vetados, reuniones de murgas privilegiadas, a ellas no las llevan a la plaza de la Candelaria por no tener letrones –como demostraron- o que Fiestas las trata como ratas encerradas en las cabalgatas… Dolor.

En tercer puesto, Caraduras, por debajo del nivel del año pasado, pese a la incorporación del diablo loco Augusto Álvarez. La primera canción que interpretó esta formación de El Tablero, dirigida por Miguel Díaz, “Cazavampiros”, donde el vampiro le chupó toda la sangre murguera hasta padecer anemia de ingenio en su letra. Y así quedó de manifiesto también en su segundo, el Belén de Caraduras, un intento a la desesperada por hacer temas comerciales. La idea, puede ser buena, pero la ejecución… Pidieron a los Reyes una buena letra y de dejaron carbón, negro, aunque se cante con villancicos.

Llegado casi el ecuador, la actuación de La Traviata parecía tan atrás, y sin embargo había abierto el concurso, que cuando llegaron Marchilongas parecieron agua bendita. Sus voces, su encanto, su musicalidad, sus letras. Muy bien. Inconcebible que no estén en final. Injusticia por segundo año consecutivo. Su primer tema, la manifestación, bien armado sobre Cho Vito, los problemas en el materno infantil por el asunto del área de cardiopatías infantiles, la arenga a Soria de que haga prospecciones en la casa de Rajoy y culminar su reclamación de un puesto de trabajo para los seis millones de parados.

Su segunda canción, Abanderadas, una joya de Airám Bazzocchi, que ironiza con el papel que juegan las mujeres que portan las banderolas de publicidad en Las Palmas. Y sin embargo, al jurado no le gustó. ¡Chacho, chacho, chacho!

El concurso se rompió, y la historia también, cuando actuó en quinto puesto un grupo de presuntos murugueros que se hicieron llamar Chinchosos. No llegaron ni a ser un híbrido de los estilos Chinchosos de pasacalle y Singuangos de repertorio. Cualquier comparación sería objeto de posible denuncia por calumnias, con la consiguiente reclamación por daños y perjuicio a los daños causados años. Cantaron su pasacalle, Soñé, versión pesadilla, como el resto del repertorio. El primero, prospecciones, con más alegato del director y calidad en la letra. El segundo, un batiburrillo donde igual se oían hidroaviones que la charca de Las Teresitas. Quizas cogieron todo lo que querían cantar desde que dejaron de salir en 2009, enchufaron la batidora y salió… un batido de ensaladilla hecho a la plancha. Lamentable.

Siguieron  Rebotados, y parecían los reyes del mambo después del grupo que montó Dani Gorrín. La murga de María Jiménez, con Javier Suárez, tuvo ante sí el difícil reto de someter a terapia de choque al público para sacarlo del schock.

Musicalmente correctos, con buena vocalización en sus inicios, arrancaron con una canción que reivindica que no hace falta tener hilo conductor para cantar de todo. Su segundo, un tema más deslavazado en un intento por hacer humor con el guaguero y sus aventuras. Las voces se perdieron entre curvas, y el ingenio derrapó en el primer tramo. Más allá de esa cuestionada calidad en las letras, han mejorado muchísimo en calidad y vocalización, lo que a veces es malo, pues se les entendió. Pero a veces lo disimularon.

Burlonas fueron las reinas de la noche, con permiso de los Mamelones. Ellos, los reyes. Pero Burlonas, con Adela Peña al frente, sorprendieron. Fueron sensacionales. Geniales. Con una potencia de voz y una puesta en escena que se comieron el escenario y vendieron su repertorio.

Con una presentación espectacular, tocando la fibra al describir, como Marchilongas, el traje para los invidentes, y una ejecución musical que emocionaron e invitaba al público a subir a cantar con ellas y hacerse murga, arrancaron con un tema genial. Oro. El horóscopo, con Brito como maestro de ceremonia. Este chico, de Zeta-Zetas, es un diamante en bruto. Y Burlonas le dio juego, sin mezclar. El tuvo su minuto de gloria, y ellas su actuación gloriosa. El horóscopo es una joya de letra, que pese a algunos momentos de falta de vocación, es magistral por la sátira. Solo con este argumento una murga puede decir que Paulino Rivero es el cáncer de CC, entre muchas perlas, o que el murguero  no confía en los astros para saber quien pasa a la final porque lo recibe por guasá antes de que lo desvelen. Delirante el ingenio.

El segundo, un tema clónico entre  Burlonas y el estilo de Raque García, que salió en la final. Juventudes políticas, una canción de gran contenido político que caricaturiza a los “cachorros” de PP, PSOE y nacionalistas. Otra joya de canción para deleitarse en ellas. Una pena que no la repitieran, porque este repertorio es para escucharlo una y otra vez y recrearse en cada golpe.

Cerraron las tres fases Mamelucos. Al frente, Xerach Casanova, que tan buenos resultados ya cosechó este año también con Mamelones. Los de la Casa del Miedo, con Xerach al frente, parecen que hacen fácil lo difícil. Jamás se había escuchado una entrada tan segura de Mamelucos. Otra cosa es el sentido de la primera letra, cuando habla de manipulación en las votaciones del jurado… Su pasacalle llenó de color  el recinto ferial. Sus canciones, las oposiciones o las reformas, da lo mismo el título, pues son dos hilos conductores que definen un estilo propio: cantar bonito cosas feas. Con polifonía y selección musical exquisita, y de máxima dificultad, quedaba bonito enunciar el cachondeo que hay para conseguir un puesto de trabajo. Siguieron con las reformas. Igual comentario. Un potpurrí de asuntos varios de la actualidad envueltos con una exquisita ejecución musical, hasta el extremo de que te perdías deleitándote en su calidad coral. Sin duda, los mejores de la noche en conjunto, aunque para letras, las de Burlonas.

Recordatorio: Marchilongas también existen, y merecían estar en final. Y van dos.

Mañana, la gran final. En el recinto ferial otra vez, donde desde que terminó la final ya se formó la cola, con casetas de campaña incluidas, como muestra la fotografía de @rinconcarnaval, con aficionados de Bambones y de Diablos, como Dely Torres entre otros, a la espera de que mañana abran las puertas del olimpo murguero.

Hgonar

Acerca de Humberto Gonar

Murguero frustrado, buitre leonado, lengua trapo... son algunos de los epítetos con los que los colectivos críticos han definido a quien desde 1990 lleva vinculado oficialmente con el mundo de la información de Carnaval, a través de las páginas del periódico EL DÍA. Él se define como un murguero disfrazado de ajuntaletras.

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