Yeray Lorenzo, en su despedida: «Triquikonas compiten contra ellas»

LOS LENGUATRAPOS 02Yeray Lorenzo (Santa Cruz de Tenerife, 1982) puede presumir de haber sido el único presidente de tres murgas de diferentes categorías: la femenina Triquikonas (2005), la infantil Paralepípedos (2009) y la adulta masculina Lenguatrapos (2012). Y, sin embargo, no le duelen prendas para reconocer que su corazón sigue siendo Triqui.

“Nací en el seno de la familia Triqui porque mi padre era componente de Triqui-Traques, incluso cuando todavía no se había fundado Triqui-Traquitos. En el Carnaval 1983 ya lo viví como mascota de Triqui-Traques hasta la fundación de Triqui-Traquitos, que salió por primera vez en 1986 y su primer director fue Sergio de la Rosa, actual periodista de RNE. Permanecí en la familia Triqui hasta 2009”, explica.

“Mi corazón sigue siendo Triqui, aunque  tuviera discrepancias con la directiva que me llevaron a dejar la sociedad”, añade, para explicar que siendo incluso componente de Triqui-Traques y presidente de Triqui-Traquitos, formó Triquikonas, en 2005, hasta días atrás. Acaba de decidir cerrar este ciclo al frente de la presidencia de Triquikonas, diez años que quedarán en la historia junto a Almudena Domínguez, la directora que también se despide. Comienza así un nuevo ciclo en Triquikonas de Naara Hernández, que encabeza la única lista presentada y que fue refrendada por la sociedad. La dirección artística la ocupará Nayole Peraza, una murguera de pura raza, hija de Basilio Peraza, referente de La Traviata con muchos años en grupos de esta categoría, y de Loly Peña, directora artística de la desaparecida Ni Picas-Ni Cortas. Además de mascota, Nayole fue aspirante a reina infantil, donde se convirtió en la primera Princesa del Carnaval que en 2016 se pondrá al frente de la murga femenina de moda y la más laureada en sus 10 años de historia.

Haciendo historia, Yeray Lorenzo recuerda que en Triqui-Traquitos, comenzó como mascota y se marchó en 2009, ya como responsable de la murga. “Ese año fue buenísimo, salvo porque me fui: Triqui-Traquitos logró ese año el primer premio de Interpretación; Triqui-Traques, también primero de Interpretación, y Triquikonas obtiene su primera final de murgas. Fue un año completo. El mal sabor de boca, mi marcha de la familia Triqui, de la calle de La Noria. Un año para olvidar porque el mundo murguero es complicado, te llevas demasiadas sorpresas, tanto positivas como negativas. Fue una etapa bonita hasta que me dijeron que tenía que ser componente de Triqui-Traques y yo deduzco que como no interesaba que estuviera… Tuve una trayectoria intachable, a la hora de saber hacer y saber estar en Triqui-Traquitos. Hay dos objetivos diferentes en las murgas infantiles. Triqui-Traquitos siempre se ha caracterizado por ser una murga por ser una murga de un mínimo de 50 o 60 componentes, y por eso éramos un referente por eso, aunque podía haber un año malo”.

Y aclara Yeray Lorenzo por qué funda Paralepípedos. “Cuando me impiden ser presidente de Triqui-Traquitos, los niños me piden que monte una murga y se van conmigo”.

¿Por qué le invitan a abandonar Triqui-Traquitos?

Deduzco que es porque no interesa que yo esté en esa sociedad. Discrepo con muchas cosas que se hacían entonces en la directiva de Triquis, y yo tengo un problema: parece que todo lo que no haga yo, no me gusta. Pero creo que se hacían cosas que no eran positivas para el grupo murgas. En este mundo murguero te llevas muchas decepciones. Ni me dieron oportunidad de explicarme ante la murga.

Pero no se fue tan quemado como para no seguir con las murgas. De hecho ha llegado a tener hasta tres a la vez.

Monté Paralepípedos no por mí, sino por los niños que me pidieron que siguiera.

¿Cómo fundó Triquikonas?

Tuvimos un problemón para ponerle el nombre de Triquikonas a la murga femenina, no sé si eso le habrá pasado a otras murgas femeninas que están vinculadas con nombres de murgas masculinas. Tuve una reunión muy fuerte con la directiva de Triqui porque el presidente no quería dejar el nombre, pues consideraba que era un riesgo porque pudieran manchar el nombre de Triquis un grupo de mujeres. Pero está claro que no fue así, y puede estar tranquilo.

Pero Triquikonas no fue acogida en la sociedad, como ya habían sido acogidos los niños de Triqui-Traquitos…

Quien acogió la murga infantil  fue la directiva de 1985, que fue cuando  se fundó, y de ahí no se movió. Otra cosa es que en años posteriores quisieran que desapareciera. Cuando las cosas no interesan, y yo tengo el poder, puedo hacer que las cosas desaparezcan si la otra parte no lucha.

Era presidente de la murga infantil, componente de la adulta Triquis y se plantea montar una murga femenina, Triquikonas.

Montar una murga femenina surge por las niñas que se marchaban de Triqui-Traquitos. Las murgas femeninas que había no les convencían -recuerdo gratamente que estaban Las Que Faltaban. La primera reunión la tuvimos en la Peña del Lunes, y seguimos de prestado en la asociación de vecinos Santiago Apóstol, porque Fiestas no nos ha dado un local propio aún. Al inicio de Triquikonas ya estaban Naara, Almudena, Estefanía… Eran niñas de Triqui-Traquitos. Luego pasamos a la Masa Coral y al Viera y Clavijo… Fueron años muy bonitos.

¿Qué es más complicado de llevar: una murga infantil, una masculina o una femenina?

Trabajar con mujeres es muy complicado, pero cambié el concepto el año pasado. Formar una murga de hombres ahora es difícil. Hay murgas que llevan muchos años, que ya están consolidadas y tienen hasta cien componentes… Pero no hay hombres leales a un nombre. La gente de la nueva generación se mueve por un nombre. Y yo lo respeto. Es más complicado manejar un grupo de mujeres al principio, porque cuando hay ya una mecánica de trabajo… Nosotros hemos llegado a tener en un año siete temas, y haber tirado tres o cuatro. Es complicado. El nivel de exigencia en los últimos años es muy alto.

Pero ha tenido dos modelos diferentes de murgas: femenina y masculina.

Triquikonas está de moda. Aunque la gente diga que si sigues estirando el chicle, se terminará rompiendo… Creo que tienen que romper el chicle. Pero bien hecho. Hasta hace un año había un equipo de trabajo en Triquikonas, con cinco cabezas pensando que lo hacen mejor que una. Con mi murga y mi estilo muero. Y si muero, luego resucito. Es mi pensamiento. El problema de Triquikonas es que compiten contra ellas mismas. No se puede decir que 2015 haya sido un año negativo. De hecho, estuvieron entre las ocho mejores  de la final, y son la mejor murga femenina hasta ahora. No se puede decir que hayan muerto este año, que no fue mejor ni igual que el año anterior. El año anterior hicimos historia;  ganamos el segundo de Interpretación. Yo coincidido que la final de 2014 no se puede comparar a la del año anterior. Igual pasa con las grandes murgas que te puedes llevar decepciones. Pero eso no lo mira el público. Superarse así mismo es muy complicado.

¿Cree que el segundo premio de Interpretación de 2014 a Triquikonas se lo concedieron con carácter retroactivo porque se “olvidaron” en 2013? ¿No era más lógico el segundo premio en 2013?

¿Más lógico? Claro que sí. Si esto hubiera pasado con otra murga, nadie lo hubiera criticado. ¿Por qué no criticaron otros premios? Sacan a las pobres chicas del jurado y se forma una pelotera que afecta a la murga. Tuve que pedir a otros compañeros parar las redes. Siempre se ha discrepado. Quizás el premio nos lo merecíamos el año anterior, pero Triquikonas también merecía premio en 2014 con el sistema de votación.

¿Comparte el sistema de puntuación?

Depende de la murga en la que esté te conviene un sistema de puntación. Este sistema le conviene a Triquikonas… Y a Bambones, que no lo suelten nunca. Creo que este sistema no le sirve a Diablos, pero visto los resultados, está claro que sí le vale. Para nosotros estar en una final es un premio, aunque está claro que no nos conformamos con eso. Tenemos seis finales: 2009, 2011, 2012, 2013, 2014 y 2015 en diez años de historia.

¿Beneficia este sistema a Triquikonas?

A Triquikonas este sistema le viene bien porque puede demostrar que puede gustar más o menos, como así ha sido en los últimos años. Hemos equilibrado la crítica con el humor, aunque solo se le quiera ver el humor. Un año intentamos hacer tres temas de humor y uno de crítica; fue cuando conseguimos el segundo de Interpretación. No entiendo por qué permiten que los grupos carnavaleros opinen sobre el sistema de puntuaciones. Si soy el Organismo Autónomo y fijo las bases, tú te presentas si quieres, y participas o no. Soy murguero crítico, pero hacer humor es mucho más complicado; hacer reír es mucho más complicado que hacer crítica. Todos sabemos insultar, con más o menos educación.

¿Quién era el núcleo duro de Triquikonas?

Naara Hernández, Almudena Domínguez, Yurena Delgado, Vanesa y yo.

¿Cómo se hacía un tema de humor?

Recuerdo el tema de las quinquiañeras, y creo que lo recordará todo el grupo de letristas, por el que nos dieron el premio Criticón, cuyo trofeo pedí y tengo puesto en casa. El Criticón es el único que he ganado. Que te valore el grupo de periodistas que está año tras años viendo murgas y letras… para mí es un orgullo. No sólo por cómo ganamos el premio Criticón sino por cómo lo escribimos. Estuvimos un sábado, todo el día en casa de Almudena. Llegamos a las diez de la mañana, planteamos la idea de las quinquiañeras. La idea inicial pretendía buscar el efecto visual.  Nuestra primera final fue 2009, pasamos con el tema de las obreras, el primero que escribía Triquikonas. Éramos las últimas en la final y el recinto ferial se marchaba; ya no tenemos ese problema. Buscamos el efecto visual. Fue cuando se quitaron la ropa de monja y se pusieron de quinquiañera. La idea salió por una prima que vive con mis padres y siempre le estábamos reprochando su forma de hablar. Desarrollamos esa idea y gustó. Y creo que ha sido uno de los temas que más ha gustado a Triquikonas.

¿Cree justo que se diera un Criticón a la letra quinquiañera?

Me parece perfecto porque es una canción de crítica. Cuenta la situación de una chica, como las niñatas de hoy en día, contestonas. Una crítica de lo que pasa hoy en día. El Criticón valoró la letra y cómo se interpreta. Y las chicas lo hicieron del diez.

¿Qué pasa ahora, diez años después de la fundación de Triquikonas?

El año pasado, cuando cumplimos 9 carnavales, pensé que ya había acabado mi ciclo y que había hecho historia con Triquikonas, al ganar un segundo premio de Interpretación, bastante criticado por los medios de comunicación, desgraciadamente…

Los mismos que le dieron el Criticón.

Sí, pero bueno. Dije: hasta aquí llegué. Hasta ahora nunca se habían presentado planchas a la presidencia de la murga sino que se renovaba, hasta que este año se han convocado. En mi vida personal estoy en una situación y no puedo captar el nivel que se merece Triquikonas. Pienso seguir con Lenguatrapos y el objetivo es competir. Yo seguiré escribiendo en Paralepípedos y he delegado en la juventud: Daniel, David, Sonia, Davinia… son niños de Paralepípedos. Y Triquikonas lo dejo del todo.

¿Se le ha hecho grande Triquikonas?

Si tuviera solo Triquikonas, no se me haría grande, pero como no solo tengo eso en mi vida y las murgas no lo son todo…. Es un ciclo y el ciclo finaliza.

¿Cierra el ciclo en Triquikonas para entrar en política?

Si el 24 de mayo, que son las elecciones y voy en el CCN, tengo suerte de entrar, no me parecería correcto continuar militando en ningún grupo.

O sea, que no estaría tampoco en Lenguatrapos…

No, evidentemente no. Eso lo saben ellos. Pero no hay que adelantar acontecimientos. El nivel de Triquikonas exige comenzar desde mayo o junio.

¿Hay riesgo de que Triquikonas entre en decadencia ahora?

No tengo una bola de cristal. Almudena ha manifestado que su ciclo acaba también conmigo, porque no quiere seguir. Ahora mismo será todo nuevo, presidente y directora. Almudena cierra el ciclo. Cuando comencé aposté por ella, desde 2005, porque era la más responsable, seria… Sé que hay quien dice que sin Almudena delante, Triquikonas no será lo mismo. Lo más importante no es una o dos personas. Quien esté no debe mirar por el bien personal, sino por el del grupo. Por mi bien personal, cerraría la murga, pero eso es ilegal.

Pero es el dueño moral…

La moral aquí no existe. Yo tengo un problema. Todo lo que yo no haga es bueno, pero no tanto. No me considero dueño de nada. Es una asociación que no he creado solo. Un tipo solo no saca un grupo de mujeres adelante y lo hace grande él solo. Hay un equipo. Me parecería injusto tomar esas decisiones.  Una cosa negativo sí tiene Triquikonas, que todo lo que hables dentro sale fuera. Jamás y nunca cerraría la murga. Se convocan elecciones, se presentan planchan e intentar seguir con las mismas ganas y el mismo estilo. Se tiene que plantear un cambio radical a nivel interno, porque el público va a buscar lo mismo. La esencia es que siempre hemos intentando no pagar a nadie y hemos intentando hacerlo todo nosotros. Me gustaría que la directiva nueva respete esta esencia, si esto es así, los aficionados seguirán respetando la murga.

 

Hgonar

Acerca de Humberto Gonar

Murguero frustrado, buitre leonado, lengua trapo... son algunos de los epítetos con los que los colectivos críticos han definido a quien desde 1990 lleva vinculado oficialmente con el mundo de la información de Carnaval, a través de las páginas del periódico EL DÍA. Él se define como un murguero disfrazado de ajuntaletras.

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